Pese a su fecha de grabación, este CD se distribuya ahora en nuestro mercado por primera vez con algunos años de retraso (a veces pasan estas cosas). Sea como sea, sus 48'03" de duración, el hecho de ser un quinto volumen de la serie Brahms y sus amigos, el repertorio (dos transcripciones de obras que por sí solas y tal como están ya pueden andar por el mundo, y al dúo cello-piano no hace falta proveerlo de adaptaciones de obras de hace siglo y medio), y hasta unas interpretaciones sosísimas, harán desistir al hipotético interesado en él. El sonido del chelista es de escaso peso y densidad, y carente de la mínima expresividad exigible en este repertorio. Otra cosa es el pianista que, tampoco es que sea un genio, pero que el hombre hace lo que puede pues ha optado por someterse a la arbitrariedad de su compañero. Un compacto olvidable cuya presencia pasará desapercibida como probablemente ya pasó hace cinco años.