Septiembre 2002

CD Compact

Extraordinario disco el que nos presenta el sello Divox. No es muy habitual la grabación de oratorios del XVII ni tan siquiera de los considerados como especialistas: Luigi Rossi y sobre todo Giacomo Carissimi. A pesar de que la «estrella» y protagonista de la portada del disco es el oratorio de Rossi, personalmente prefiero a Carissimi. A pesar también de la indiscutible capacidad de Rossi, el lirismo de Carissimi es imponente y en tan sólo 15 minutos que dura el oratorio podemos maravillarnos de cómo este hombre amaba la voz humana: no en vano compuso las cantatas más interesantes del XVII de la que se inició una grabación completa por McGegan que por desgracia no ha continuado (o al menos no se ha distribuido aquí). Carissimi adapta la mùsica a la personalidad de la cuerda como nadie excepto Monteverdi hizo, «exprimiendo» las capacidades tímbricas y expresivas del instrumento hasta sus extremos. La interpretación es buena especialmente lo que se refiere a la dirección detallista y refinada. Algo flojo el contratenor aunque no desagrable como es el caso de otros. Al final de cada oratorio (una pista para cada uno) podemos escuchar los aplausos de un silencioso público. La toma de sonido es buena aunque mejorable. Un disco para amantes de la música italiana religiosa del XVII. Lo que noes de recibo son las exiguas notas del discos: unos rengloncillos en la misma tapa del disco (digipack) non son suficientes para saciar las ansias de sapiencia de los melómanos avezados que compran estos discos.